04 noviembre 2026

El teatro como instrumento de reinserción

Por María Guiu, letrada del Servicio de Orientación Penitenciaria del Colegio de Abogados de Zaragoza. 

En el año 2008 la película “El Patio de mi cárcel“ nos mostraba a una Candela Peña empeñada en demostrarnos que el teatro es una de las herramientas más eficientes para la reinserción de las personas privadas de libertad.

El film nos descubre la experiencia carcelaria y teatral de la compañía “Teatro Yebes”, que nació en 1985 en la prisión de mujeres de Yeserías (Madrid) y que actualmente está integrada por internas del Centro Penitenciario Madrid I Alcalá y actores profesionales.

El teatro como herramienta de resocialización en situaciones de privación de libertad ha sido y sigue siendo una constante en las políticas penitenciarias europeas y latinoamericanas.

En España, al ejemplo de la compañía Teatro Yebes, se unen otras experiencias teatrales que buscan, a través del fomento de la cultura y la educación, otorgar herramientas a los internos e internas para vencer su proceso de reclusión y facilitar instrumentos para que las personas puedan tener un proyecto de vida donde poder elegir en libertad.

Otros proyectos teatrales que encontraron en un escenario un espacio de libertad entre rejas fueron “La oportunidad de actuar”, talleres de creación artística llevados a cabo por la actriz y terapeuta Gestalt Cinta Entenza en el Centro Penitenciario de Huelva y “Teatrodentro”, realizado en el Centro Penitenciario Quatre Camins (Barcelona) por la Asociación Transformas, con el fin de investigar la relación entre las artes escénicas y la transformación.

En la actualidad y desde hace ya mas de 5 años, el Centro Dramático Nacional (CDN) desarrolla un proyecto pionero en España que consiste en que presas de las cárceles de Alcalá Meco e internos de la cárcel Madrid III de Valdemoro, Estremera y Navalcarnero asisten a los prestrenos de las obras que pone en escena el CDN. La experiencia no finaliza en el patio de butacas. Días después de cada función los equipos artísticos visitan los Centros Penitenciarios para conversar con las internas que acudieron a la representación.

En el momento actual hay 21 grupos de teatro en activo en los Centros Penitenciarios que dependen de la Administración General del Estado y que cada año celebran un concurso para premiar el mejor montaje teatral.

“TEATRO ESCUELA DEL DUESO”. UNA EXPERIENCIA TEATRAL EN LAS CARCELES FRANQUISTAS.

Las iniciativas culturales para llevar el teatro dentro de prisión no son cuestión de hace unos años. Ya en la dictadura franquista se desarrollaron proyectos teatrales que merecieron notables reconocimientos.

El “Teatro Escuela del Dueso” es un claro ejemplo de cómo los presos políticos republicanos en las prisiones franquistas se organizaban para superar el tedio y enfrentar la reclusión.

Cipriano Rivas Cherif, cuñado del presidente de la República Manuel Azaña, fue un reconocido dramaturgo y director teatral que organizó una sorprendente resistencia cultural en la prisión franquista de El Dueso (Santoña).

Exiliado en Francia tras el golpe de Estado, Cipriano Rivas fue secuestrado en su casa por la Gestapo alemana y agentes franquistas en julio de 1940, al no hallar en el domicilio a Azaña. Lo entregaron a las autoridades de la dictadura en Hendaya y fue condenado a muerte, pena que quedó conmutada por la de 30 años de prisión.

En septiembre de 1942, tras haber pasado previamente por once prisiones, llegó al penal de El Dueso, más conocido como “La isla de Diablo“ y, junto con un grupo de 30 presos políticos republicanos y comunistas crea la compañía “Teatro Escuela del Dueso”.

No fue una compañía de aficionados. Los presos estudiaban “técnicas del Actor”, “historia del teatro Español”; “teoría y práctica de la literatura dramática” , escenografía y oficios auxiliares.

En cuatro años la compañía representó 44 obras clásicas del teatro español (“La vida es sueño”, “El gran teatro del mundo”, etc)  y de la dramaturgia inglesa (“Hamlet”, entre otros).

La notoriedad del Teatro Escuela del Dueso fue tal que hasta Jacinto Benavente escribió una pequeña obra de teatro que se representó dentro de prisión.

La compañía de teatro desapareció con el traslado del Director del Centro Penitenciario a la prisión de Porlier (Prisión Provincial de Hombres número uno, situada en el distrito de Salamanca en Madrid). Su sucesor consideraba que el teatro era un privilegio para los presos comunistas que no estaba dispuesto a aceptar. Acusó a Rivas de estar implicado en un complot comunista y lo confinó en una celda de castigo.

El antiguo director de El Dueso, entusiasta de la compañía de teatro dirigida por Cipriano Rivas se despedía de éste en una carta de alabanza a su trabajo señalando que “ sé que las personas de razón lo recordarán a usted como un insigne hombre de teatro, no como reo político. Las consecuencias de nuestra guerra nos declararon enemigos, pero el amor al teatro nos reunió como hermanos”.

BIBLIOGRAFIA: “La escuela de teatro con presos republicanos que montó el cuñado de presidente Azaña en el penal de El Dueso”. Olga Agüero. Santander 03/10/2025. Artículo publicado en eldiario.es

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