Blog de Derecho de los Animales
01 octubre 2026
Por Isabel García Ruiz, vocal de la Comisión de Defensa del Derecho de los Animales del Colegio de la Abogacía de Sabadell.
Las fiestas mayores o jornadas festivas de muchos pueblos y ciudades se cierran tradicionalmente con un gran castillo de fuegos artificiales. Sin embargo, el impacto del modelo pirotécnico convencional ha llevado a numerosas entidades y organizaciones a plantearse la idoneidad de este modelo extendido. Es necesario un planteamiento general que abogue hacia la transición hacia un espectáculo de pirotecnia de bajo impacto acústico o pirotecnia inclusiva en este tipo de eventos.

Esta alternativa no elimina el espectáculo pirotécnico ni la tradición, sino que reduce drásticamente los decibelios al prescindir de elementos basados en la detonación (truenos y carcasas de gran calibre). En su lugar, se priorizan los efectos visuales como luces de colores, palmeras y cascadas, que pueden combinarse con acompañamiento musical o espectáculos de drones.
La necesidad de esta medida se fundamenta en tres aspectos clave:
Esta medida es coherente con los principios de accesibilidad universal y diseño para todas las personas que recoge el art. 2 del Texto Refundido de la Ley General de Derecho de las Personas con Discapacidad y su inclusión social (RDL1/2013, de 29 de noviembre) y con el derecho a participar, en igualdad de condiciones, en la vida cultural y las actividades recreativas.
A nivel legal, la petición tendría cabida en el marco de protección contra la contaminación acústica, la Ley 7/2023 de derechos y bienestar de los animales, el Código Civil y la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. El artículo 25.2 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las bases del régimen local, atribuye a los municipios las competencias suficientes para procurar una solución a esta situación (medio ambiente urbano, incluyendo la protección contra la contaminación acústica, lumínica y atmosférica (letra b), la protección de la salubridad pública (letra j) y la promoción de la cultura (letra m) ) . La Ley de Contratos del Sector Público habilita también a los consistorios a incorporar criterios sociales y ambientales en sus licitaciones.
La transición hacia una pirotecnia respetuosa no es un experimento aislado, sino una tendencia consolidada en diversos municipios que demuestran que la fiesta puede adaptarse sin perder espectacularidad:
En el ámbito internacional, Collecchio (Italia) se convirtió en pionero en 2015 al establecer por ordenanza municipal el uso obligatorio de fuegos artificiales de ruido reducido con el fin explícito de proteger a personas y animales, demostrando que la belleza visual no requiere de grandes estruendos.
En España existen diversos modelos de transición, como, por ejemplo, Zaragoza: durante las Fiestas del Pilar de 2025, el Ayuntamiento implementó un modelo híbrido de implantación progresiva. Programó un espectáculo de bajo impacto acústico con acompañamiento musical mientras mantenía la pirotecnia tradicional en otras ubicaciones. En Puerto Real, en 2018 se comenzó a utilizar pirotecnia menos ruidosa a raíz de una iniciativa ciudadana impulsada por la asociación ambientalista dECOnstruir – Ecologistas en Acción y la protectora de animales Gatita Lucía.
Otro ejemplo es la localidad de Los Barrios, donde desde 2019 se emplean fuegos artificiales silenciosos en sus ferias y complementa esta medida de inclusión creando franjas horarias libres de música y sirenas para personas con neurodivergencias o sensibilidad auditiva, o la localidad de Roda de Berá que fue el primer municipio catalán en aprobar en pleno (septiembre de 2020) una moción para exigir el uso de pirotecnia silenciosa o de baja sonoridad en todos los actos municipales y en 2021 sustituyó el castillo final de Fiesta Mayor por un show de drones y ha continuado apostando por espectáculos piromusicales. También en Terrassa donde se impulsa la campaña institucional #SantJoanInclusiu («Més llum, menys soroll») y en 2022 respaldó la apertura de la primera caseta de venta de petardos del Estado dedicada exclusivamente a productos de baja sonoridad.
Desde la perspectiva técnica y económica, muchas empresas se han dado cuenta del potencial de este tipo de productos y cada vez lo incluyen en su oferta de forma más destacada. Fuentes del sector señalan que estos productos no implican sobrecostes y ya superan el 55 % de sus ventas.
En definitiva, adoptar la pirotecnia de bajo impacto es una evolución natural y factible que garantizará el disfrute de la fiesta sin provocar el sufrimiento de nadie.