Blog de Comunicación y Marketing Jurídicos
10 marzo 2026
Por Javier Lorente
Linkedin: https://www.linkedin.com/in/javierlorente/
La verdad es que los podcasts están en auge. Llevan unos años haciéndose un hueco en nuestro entretenimiento y nuestro país se encuentra entre los que más consumen este tipo de contenido. Actualmente, hay de casi cualquier cosa que podamos imaginar. Y el mundo jurídico no es una excepción. Existen ya varios podcasts en el sector legal, el propio Consejo General de la Abogacía cuenta con uno. La pregunta ahora es, ¿se están quedando atrás aquellos despachos que todavía no cuentan con uno?
Esta palabra es la que designa a lo que viene siendo un programa de radio, pero bajo demanda. Se puede escuchar donde uno quiera, cuando uno quiera. Además, la mayoría de podcast se suben en diferentes plataformas, haciendo más fácil todavía al consumidor elegirlo.
Estos contenidos de audio que se publican en la red pueden tener diferentes formas y formatos.
Se elige la temática que puede ser muy especializada o se puede abordar de manera más genérica. Eso sí, es habitual elegir un sector que en este caso podría ser el jurídico. Teniendo tantas oportunidades como suena. Pudiendo hablar del sector legal en general o de cualquier aspecto en el que el despacho, o la persona que haga el podcast, esté especializado.
La duración puede ser muy diversa, si bien es cierto que lo normal es que un mismo podcast dure, más o menos, lo mismo siempre. Es decir, hay podcast de 5 minutos y hay otros que pueden durar horas. Cada equipo puede decidir la duración del suyo en relación a su público y a su manera de comunicar, pero no debería durar un episodio 10 minutos y el siguiente 3 horas. Hay que seguir una estrategia comunicativa uniforme.
En cuanto a los formatos, hay muchas maneras de poder sacar adelante un podcast.
Por un lado, puede hacerlo una persona sola. Si tiene el carisma necesario, puede hacer del podcast todo un éxito. Puede dar consejos legales, responder preguntas que previamente haya recolectado o hacer sus propias reflexiones o valoraciones de leyes o noticias de interés. Si se juntan más personas, puede ser incluso más fructífero este modelo.
Al mismo tiempo, una persona del equipo puede hacer entrevistas a diferentes invitados. De esta manera, atraerás al público de otras personas a tu podcast y, al mismo tiempo, te nutrirás de la opinión y renombre de diferentes expertos para tratar determinadas materias.
Así que da igual si en tu despacho hay mucha gente para participar o si solo hay una persona disponible para sacar este proyecto adelante, se puede. Todo es posible. Solo hay que adaptarlo y crear algo que encaje con los recursos y el mensaje que se quiere lanzar.
La creación de contenido se ha democratizado con la llegada de las redes sociales. Ahora no necesitamos un estudio de radio para poder producir lo que, a nivel práctico, es un programa de radio. Es más importante la calidad de lo que se dice, que el equipo técnico.
De todos modos, no debemos olvidar la parte técnica. Aunque no se necesite un conocimiento muy especializado, sí habrá que contar, al menos, con un buen micrófono y grabar en una sala que no tenga ruido ni eco. Si queremos llevar el podcast al siguiente nivel, podemos grabarlo en vídeo también.
Lo importante en un podcast es que se dice. Se pueden abordar con mucha facilidad en este formato temas jurídicos. Especialmente si decidimos acercar el Derecho a personas que mayoritariamente no estén familiarizadas con él. Puede ser una muy buena opción para tratar temas legales que nos afectan a todos como pueden ser derechos civiles, laborales, fiscales…
En realidad, casi cualquier tema, planteado de la manera adecuada y comunicado con un tono cercano, puede ser de interés para la población general. Especialmente si damos herramientas y asesoramiento para que una persona pueda enfrentarse a problemas que pueda tener en su día a día.
Aquí también es donde es más probable que el podcast pueda convertir a los oyentes en clientes, ya que es más probable que la gente confíe en el despacho de la persona que le asesora “sin esperar nada a cambio”. Se crea una suerte de confianza y de vínculo que, no solo ayudará a reforzar la imagen de marca de tu despacho, sino que también captará clientes.
Si, por el motivo que sea, no quieres crear un podcast, pero es un mundo que te interesa, puedes poner publicidad en un podcast que ya esté activo. Es importante que valores el podcast en concreto y compruebes que encaja con los valores que tu despacho tiene. De esta manera, te aseguras que los potenciales clientes son los que tu negocio busca.
Otra idea sería conseguir ir de invitado a podcast ya existentes y poder hablar de tu especialidad en ellos, llevando el nombre de tu despacho por diferentes espacios de la red. Sea cual sea la tu visión, hay muchas maneras de encajarla dentro de esta tendencia de comunicación.
Definitivamente, los podcasts tienen futuro en el mundo jurídico. Os dejamos con una pequeña selección de la mano de CEFAMA.