12 febrero 2026

La prensa secreta de Ventas: cuando las presas franquistas convirtieron la palabra en resistencia

Por Juan Pablo Ortiz de Zárate, coordinador del Servicio de Orientación Penitenciaria de Zaragoza.

La escritura en las cárceles de Franco se convirtió en un mecanismo de resistencia frente al control y sometimiento del Régimen.

La escritura era empleada por las autoridades penitenciarias como método de adiestramiento y sometimiento. En prisión, se exigió la constante participación del preso en la elaboración de múltiples productos escritos, algunos de carácter administrativo, otros más personales, sin faltar aquellos con una cierta dimensión pública, informativa y propagandística.

Entre estos últimos estarían los periódicos y boletines, donde destaca REDENCIÓN, el único periódico permitido en las cárceles de Franco.

REDENCIÓN era un periódico escrito por presos y para presos, donde estos leían las humillantes palabras de sus compañeros y compañeras, quienes reconocían públicamente, con el fin de reducir su condena, sus pecados e ignorancia y se arrepentían de haber traicionado el espíritu de la patria, pidiendo perdón, por ello, se trataba de una importante herramienta del régimen para conseguir la anulación de los reclusos y las reclusas.

El periódico tenía una tirada de 60.000 ejemplares y los presos podían suscribirse “de forma libre”, dado que estar suscrito solía ser condición para poder recibir visitas, por eso el número de suscriptores fue muy elevado.

Es en este contexto en el que, frente a las prácticas de escritura carcelaria “ oficiales” , se desarrollan las escrituras clandestinas, cuya función principal era mantener la identidad del preso. Dentro de estas escrituras clandestinas se encuadrarían los periódicos manuscritos, así como los diarios, las memorias, las cartas, los graffitis o los partes. La escritura no era para las presas una forma de evasión o entretenimiento. Escribir era su trinchera, su arma para combatir en prisión y seguir  luchando por una sociedad mejor.

Es bien cierto que la mayoría de los periódicos manuscritos se producen en cárceles de hombres debido a la importante brecha de analfabetismo en detrimento de las mujeres, relegadas  la esfera privada y no pudiendo acceder a la educación en igualdad de condiciones que los hombres. Es por este motivo por el que los periódicos de la cárcel de Ventas constituyen una excepción en el universo penitenciario de la prensa manuscrita.

La cárcel de Ventas fue la cárcel de mujeres mas poblada del franquismo y un símbolo de la lucha política carcelaria.

Las páginas de los periódicos que se elaboraban por las presas de la cárcel de Ventas se convirtieron, en muchas ocasiones, en espacios de formación para combatir el analfabetismo de las mujeres y  en lugares de propaganda que contrarrestaron la desplegada por el régimen. La escritura se entendió como una herramienta para la formación y capacitación de cuadros políticos en prisión y como mecanismo de reivindicación de la identidad política de los presos.

ELABORACIÓN CLANDESTINA

Los periódicos manuscritos se producían cuando la noche permitía que se desarrollara esa ciudad clandestina que era la cárcel de Ventas. La información que contenían estos periódicos se elaboraba a partir de noticias que las presas recibían por periódicos de la calle que entraba en prisión sorteando la censura; información cruzada de la correspondencia entre presos y presas de otras cárceles y comunicaciones escritas y orales de familiares y amigos y, por supuesto, consignas enviadas por el partido o elaboradas en las diferentes reuniones de los militantes del mismo en prisión. Las distintas cedulas de los partidos en prisión enviaban a la dirección del periódico los artículos a publicar de manera manuscrita, intentando que no se reconociera la autoría material.

Cuando se disponía de toda la información llegaba la fase de producción del periódico. Las presas se organizaban en grupos de trabajo en función de su formación y capacitación técnica. Se leía, se relacionaba la información y luego se leía a la persona que tenía que copiarlo. El último paso consistía en entregarlo a las militantes que debían ilustrarlo.

Acabada su confección era necesario divulgarlo. Si no había ningún problema el periódico se  leía en voz alta en las celdas o en la reunión de la noche, donde la lectura de las noticias era el acto estrella. Cuando no se podía leer en voz alta se leía en grupos más pequeños al salir al patio, o se transmitía de viva voz sin papeles, aprendiéndose las presas las noticias de memoria.

Algunos ejemplos de estos periódicos clandestinos que todavía hoy se conservan fueron “ MUNDO OBRERO “ y “ NUESTRA GUIA” redactados por presas del PCE . “VICTORIA” y   “ JUVENTUD RECLUSA “ fueron otros de los periódicos elaborados por presas de la cárcel de Ventas.

En estos periódicos clandestinos predominaban los dibujos y representaciones gráficas que hacían referencia a las consignas de las organizaciones. Estaban elaborados con diferentes tintas, generalmente roja y negra y, en menor medida, azul.

¿QUE CONTENIDO TENÍAN ESTOS PERIODICOS CLANDESTINOS?

El contenido de estos periódicos era muy variado, pero fundamentalmente en los mismo se denunciaban las atrocidades cometidas por el régimen contra las presas, se publicaban artículos de contenido político , se incluían consignas para la resistencia y se conmemoraban eventos políticos que reforzaban su identidad como presas políticas ( el 14 de Abril, fecha de proclamación de la Segunda República , o el primero de Mayo). También se rendía recuerdo a compañeras presas ejecutadas como “ Las Trece Rosas “ o las “ Trece Menores”.

REINVINDICACIÓN DE LAS MUJERES PRESAS COMO LÍDERES POLITICAS

“La elaboración de estos periódicos manuscritos por las presas de Ventas supuso para ellas una oportunidad única para formarse y ejercer un cierto empoderamiento que hubiera sido imposible en el exterior de la prisión”- señala en su artículo “Prensa Manuscrita en la Cárcel de Ventas”, el autor Mario Bueno Aguado.

El hecho de que las presas políticas estuvieran en una cárcel exclusiva de mujeres permitió que sus organizaciones no las relegaran a un segundo plano. Eran ahora las mujeres las que ocupaban los cargos de dirección del partido en prisión, las que aplicaban las consignas y directrices del partido y ejecutaban las acciones de sus organizaciones. Ahora las mujeres tomaban la palabra, escribían, participaban en la vida política de la prisión. Esta militancia activa chocaba con el perfil de mujer sumisa que quería imponer el franquismo y, sin duda, acarreó importantes castigos a las mujeres presas que se significaron en esta prensa clandestina.

BIBLIOGRAFÍA: Mario BUENO AGUADO ( 2017), “ Mantener la identidad luchando y escribiendo. Prensa manuscrita en la cárcel de Ventas ( 1946-1947), Hispania Nova, 15, págs.. 147 a 171.

 

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