23 noviembre 2023

El valor de la Mediación en el ámbito de la empresa

Por Anna Vall Rius, coordinadora del equipo de mediación del Servicio de Mediación comunitaria del Consejo Comarcal de l’Alt Penedès.

Las situaciones de discrepancias y conflictos no son extrañas en la vida de las personas, de las familias, de las instituciones o de las empresas. Las discrepancias y los pequeños o grandes desencuentros surgen cada día en nuestra interacción con los demás. El conflicto forma parte de la vida y es inevitable en todos los ámbitos de las relaciones humanas.

La dificultad ante un conflicto no radica tanto en el conflicto en sí mismo, sino en la forma de gestionarlo, en cómo puede afectar a nuestra vida, a nuestra familia o a nuestra empresa. Por ello son imprescindibles los mecanismos que permitan abordarlo de una forma útil y eficaz. Mecanismos que, en lugar de activar la confrontación y una escalada destructiva, permitan una reformulación positiva, la búsqueda de consenso y la construcción de soluciones útiles para todos.

La lentitud de las fórmulas contenciosas y las consecuencias destructivas de una gestión adversarial de los conflictos ha motivado un enorme interés por las  nuevas metodologías basadas en la colaboración frente a la confrontación, en la eficacia frente a la pérdida de valor y de oportunidades para todos y en la búsqueda de soluciones racionales frente a la inutilidad de una gestión anclada en defender posiciones radicales.

Ante sus evidentes ventajas, la mediación ha entrado con especial fuerza en el ámbito mercantil, empresarial y organizacional, ámbitos en los cuales, desde hace años, viene demostrando su elevada eficacia en países como EEUU o Inglaterra. Entre otras ventajas, desde la empresa se valora la oportunidad que brinda la mediación de conservar el poder de decidir hasta el último momento. Preservar las relaciones comerciales entre las partes es otro de los valores que aporta la mediación, junto a la confidencialidad de la gestión, que permite proteger el prestigio social y el valor reputacional de la empresa.

La normativa europea y española no ha sido ajena a esta expansión, ya que distintas Recomendaciones del Consejo de Europa y en especial la Directiva 2008/52/CE del Parlamento y del Consejo, instan a los Estados miembros a que incorporen la mediación en sus respectivas legislaciones internas. A raíz de esta Directiva de 2008, en España se aprobó la Ley 5/2012 de mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles. Posteriormente, el Proyecto de Ley de Eficiencia procesal del Servicio público de Justicia (que se paralizó con las elecciones de julio de 2023) establece el requisito de procedibilidad como elemento previo a la vía judicial contenciosa, lo que significa que deberá probarse que se ha intentado una mediación u otra actividad negocial antes de la interposición de una demanda contenciosa en materias civiles y mercantiles. Es probable que una norma de carácter similar sea aprobada una vez se constituya un nuevo gobierno.

Las discrepancias o conflictos a nivel empresarial pueden darse en el seno de la propia empresa o en las relaciones entre distintas empresas.

En el primer caso, pueden dificultar gravemente las relaciones de colaboración imprescindibles para desarrollar una labor de equipo eficaz. Una situación conflictiva mal gestionada, dentro de la empresa, incide claramente en el bajo rendimiento, la desmotivación y el absentismo laboral. En consecuencia, acaba afectando al nivel de eficiencia y a la productividad de la propia empresa.

Si los conflictos surgidos con clientes o con proveedores, no se gestionan de forma consensuada, pueden perjudicar las necesarias relaciones comerciales, la competitividad, la cuenta de beneficios e incluso la propia viabilidad de la empresa afectada.

Estas problemáticas, perjudican gravemente el normal desarrollo de las empresas y de las organizaciones en general, poniendo en evidencia, la necesidad de prevenirlas o abordarlas, aplicando sistemas de gestión  colaborativa de conflictos, como la mediación,  que  ofrece soluciones útiles y constructivas  a estas situaciones, evitando, en muchas ocasiones, que acaben ante los tribunales, que aplicarán una respuesta jurídica que se ajustará a la norma, pero que muchas veces, no supondrá la solución real del problema.

La mayoría de los casos de conflictos de ámbito empresarial llegan a mediación por recomendación de los propios abogados de la empresa que aconsejan esta vía para superar las discrepancias de una forma rápida, eficaz y sin pérdida del control sobre la decisión final. En este tipo de casos, los abogados suelen acompañar a sus respectivos clientes durante las sesiones de mediación para asesorarlos en todo momento en que sea necesario.

Progresivamente la mediación es cada vez más reconocida y valorada en el ámbito empresarial. Como ejemplo práctico, exponer una situación en la cual las tres personas responsables de la empresa, un padre y dos hijos, solicitaron la mediación a instancia del padre y por consejo de su abogado.

El padre tenía la intención de jubilarse en pocos años, pero estaba muy preocupado ante el malestar creciente que detectaba entre sus dos hijos. Estos hijos habían entrado en la empresa familiar a propuesta de su padre, dejando sus respectivos trabajos (uno en un Banco y el otro en un Restaurante). El padre, les adjudicó el 20 % del negocio a cada uno y él se quedó con el 60 % restante. Y en función del carácter y experiencia de cada uno de ellos, repartió las funciones de la empresa. Así ofreció al hijo mayor llevar la administración y la contabilidad de la empresa (junto al padre), valorando su experiencia en el Banco y al otro hijo le encomendó la parte comercial.

Inicialmente cada hijo desempeñó el papel encomendado sin problemas, pero cuando el hijo menor se casó y fue padre, los viajes propios de la gestión comercial empezaron a hacerse más pesados y sentía que su trabajo iba en detrimento de su familia y de la atención a sus propios hijos. Empezó a considerar injusto que él tuviese que viajar casi siempre y que su hermano pudiese estar cada día con sus hijos mientras él estaba fuera…

Por ello el hijo menor proponía compartir las dos funciones con su hermano, trabajando ambos dentro y fuera de la empresa. Pero el hermano mayor no se consideraba capacitado para actuar como vendedor..

Llevaban meses de malestar y de enfrentamiento entre los hermanos y el padre no sabía muy bien que podía hacer ante esta situación, que también a él le afectaba muy directamente (por tratarse de sus hijos) además de perjudicar el buen funcionamiento de la pequeña empresa que estaba claramente amenazada por la escalada del conflicto entre los hermanos que conllevaba dejación de funciones y mal ambiente dentro de la empresa.

Su abogado les recomendó trabajar esta situación a través de una mediación para superar estas dificultades.

Acudieron a mediación y en varias sesiones pudieron poner sobre la mesa las necesidades, los intereses, las expectativas, las posibilidades de cada uno de ellos y de la propia empresa. El diálogo, la escucha del otro, compartir sus respectivas posibilidades y necesidades, en un ambiente tranquilo y creativo les brindó la oportunidad de construir juntos varios compromisos y acuerdos que les permitieron superar la situación de forma satisfactoria y seguir adelante con su empresa incorporando algunos cambios fruto del acuerdo alcanzado.

Sin duda la mediación aporta un plus de calidad y eficacia para las organizaciones y las empresas, poniendo a su disposición una herramienta eficaz para promover unas óptimas relaciones interpersonales y comerciales, facilitando el cumplimiento de los objetivos de rentabilidad y desarrollo y el éxito de la gestión empresarial más allá del conflicto.

Comparte: