29 enero 2026
Salvador González: “Si queremos ser la abogacía tecnológica que la sociedad necesita, no puede haber brechas; nadie debe quedarse atrás”

El Consejo General de la Abogacía ha decidido liderar una vez más la transformación tecnológica del sector y por eso ha presentado hoy el Libro Blanco sobre el uso de la IA en la Abogacía. Su presidente, Salvador González, reveló que el 60% de los profesionales de los servicios jurídicos ya están utilizando aplicaciones que incorporan la inteligencia artificial y alertó sobre la necesidad de que todos los abogados y abogadas se suban cuanto antes a la corriente de formación en competencias digitales.
“Si queremos ser la abogacía tecnológica que la sociedad necesita, no puede haber brechas; nadie debe quedarse atrás”, afirmó González en la presentación del documento, el primero de estas características elaborado en toda Europa y que el Consejo Europeo de la Abogacía (CCBE) distribuirá entre todos sus socios para lo que también se ha realizado una edición en inglés.
Más de 20.000 abogados y abogadas están ya participando en el Programa en Competencias Digitales (Upro) que el Consejo General y los Colegios están desarrollando en colaboración con Unión Profesional y Red.es y subvencionado con fondos de la Unión Europea.
Tanto el programa como el libro que se ha dado a conocer tienen como principal objetivo avanzar en la formación de los profesionales para dotar a su labor de mayor eficiencia, pero sin dejar de lado las prevenciones en el uso de una tecnología que también tiene sus puntos débiles. “La Inteligencia Artificial nos va a permitir mejorar tiempos y rendimientos, pero sin perder de vista la calidad del servicio que ofrecemos. La tecnología nos permite más calidad y mejor servicio a la sociedad, pero siempre bajo nuestra directa supervisión y juicio crítico”, expuso el presidente de la Abogacía, en alusión a la responsabilidad última del profesional en toda la gestión de su despacho.
Con respecto a los resultados del Libro Blanco, una amplia encuesta realizada entre los colegiados en España ha revelado que sólo un 8% de los profesionales dice tener conocimientos profundos sobre el funcionamiento de los programas de IA aplicados al Derecho y un 29% un conocimiento medio. La mitad reconocen que su conocimiento de este tipo de software es bajo.
Eso sí, el 65% de los encuestados declara tener interés en recibir información específica sobre este tipo de herramientas y el 53% estar dispuesto a invertir en la contratación de este tipo de aplicaciones en los próximos años.
El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Oscar López, en la clausura del acto, destacó «el interés» que ha suscitado en Bruselas este libro «por novedoso, riguroso y ejemplar». «La tecnología es necesaria para la justicia, sin duda, pero la justicia es imprescindible para la tecnología. Porque una revolución digital sin Derecho es la ley de la selva. Este libro es pertinente y oportuno porque aporta datos y reflexiones para gobernar una IA útil, ética y responsable en la abogacía», ha concluido.
En la presentación del libro participaron también Lorenzo Cotino, presidente de la Agencia Española de Protección de Datos -quien subrayó la importancia de la “innovación responsable”-; José Soriano, decano del Colegio de Abogados de Valencia, que destacó que «la IA ya no es una promesa de futuro, sino una realidad que transforma cómo nos relacionamos y prestamos servicio en la abogacía»; y Rosa Cernada, coautora del documento, quien destacó que el libro ofrece «un marco riguroso y útil para gestionar el uso de la IA en la abogacía».

La jornada comenzó con una mesa redonda sobre las competencias digitales en la abogacía. Alfredo Sánchez-Rubio, coordinador del Programa Upro en Competencias Digitales de la Abogacía subrayó la urgencia del cambio tecnológico en la profesión: «Esto no es una opción, sino una necesidad”. María Luisa García, abogada y docente especializada en innovación legal, destacó cómo la digitalización está impactando en la práctica jurídica.
Jairo Vázquez, director ejecutivo de NTT Data, socio tecnológico de Upro, señaló que la abogacía es uno de los sectores más beneficiados por la digitalización «por la gran gestión de documentación», y alertó de que «el cambio ya se está produciendo».
A continuación, el escritor y abogado Lorenzo Silva abordó la fricción entre el derecho y la tecnología. Y luego tuvo lugar un diálogo con miembros del Consejo Asesor sobre Innovación y Abogacía (CAIA)”, en el que participaron Miguel Hermosa, presidente de la subcomisión de Justicia Digital del Consejo; Borja Adsuara, abogado especialista en derecho digital; María Concepción Campos, doctora en Derecho; Moisés Barrio, letrado del Consejo de Estado y Joaquín Delgado, magistrado.

Adsuara aseguró que «la IA ha venido no solo para mejorar nuestra eficiencia en el despacho, sino para entender los problemas que tienen los clientes» . Joaquín Delgado advirtió de que cuanto mayor es la autonomía de la IA, «más difícil resulta contradecir y valorar la prueba». Por ello Concepción Campos insistió en la necesidad de aplicar la IA con prudencia, “revisando siempre las fuentes, con formación en competencias digitales y supervisión humana». Mientras que Moisés Barrio reclamó «protocolos de seguridad, transparencia y control», así como garantizar «la trazabilidad y reversibilidad» de sus acciones.




