18 agosto 2026
Marga Cerro: liderazgo, igualdad y vocación de servicio reconocidos con la Cruz de San Raimundo de Peñafort
La Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort reconoce la trayectoria profesional e institucional de Marga Cerro, decana del Colegio de la Abogacía de Talavera de la Reina, vicesecretaria general del Consejo General de la Abogacía Española y presidenta de su Comisión de Igualdad. Primera mujer en ocupar el decanato talaverano, Cerro recibe esta distinción como un reconocimiento compartido con sus compañeros y compañeras y como un estímulo para seguir trabajando por la profesión, la igualdad y la defensa de los derechos.
1. La Cruz de San Raimundo de Peñafort reconoce una trayectoria de servicio al Derecho y a la Justicia. ¿Qué sintió al conocer la concesión de esta distinción y qué significa para usted este reconocimiento?
Sentí una gran alegría, me hizo mucha ilusión y sobre todo fue muy emocionante comunicárselo a la gente que me quiere y sentir su alegría. Creo que para cualquier jurista recibir esta condecoración es un honor, y he de decir que, desde el primer momento, vi que este reconocimiento no me pertenecía solo a mí, sino también a cada uno de los compañeros y compañeras de nuestro Colegio. Y es un estímulo para seguir ejerciendo mi profesión con la misma vocación y fuerza que el primer día.
2. Fue la primera decana del Colegio de Talavera de la Reina. ¿Qué balance hace de ese camino y de la evolución de la presencia de las mujeres en puestos de responsabilidad dentro de la profesión?
El balance es incuestionablemente positivo. Ser decana del ICATA es todo un honor y siempre agradezco que mis compañeros y compañeras me dieran su confianza y la oportunidad de vivir una experiencia institucional que, de otro modo, sin haber sido decana, no hubiera podido. Ejerzo en el cargo sin que me pese el hecho de haber sido la primera decana; simplemente intento trabajar con responsabilidad y esforzándome en conseguir lo mejor no solo para mi colegio, sino para la abogacía. También considero que la presencia de las mujeres en los órganos de decisión no debería ser una excepción, sino algo natural, y siendo sincera, y mirando atrás, hemos evolucionado y cada vez más mujeres lideran las instituciones de la abogacía, cada vez más decanas ocupan estos cargos.
3. ¿Qué barreras cree que siguen encontrando hoy las mujeres en la profesión jurídica?
Actualmente no existen barreras infranqueables en nuestra profesión, pero soy consciente de la dificultad añadida con la que nos encontramos en muchos momentos. Anhelo que dejemos de preguntar a las mujeres por qué estamos ahí o cómo lo hacemos, porque debemos sentirnos orgullosas de ocupar espacios de poder; deseo que mis compañeras se sientan plenas y convencidas, porque el verdadero éxito colectivo será cuando no sea noticia ni se considere extraordinario que una mujer lidere.
4. Gran parte de su trayectoria institucional ha estado vinculada a la promoción de la igualdad. ¿De qué avances logrados en este ámbito se siente especialmente orgullosa?
Promocionar la igualdad ha sido algo natural e innato a mi condición de abogada, porque mi día a día consiste precisamente en defender derechos e intereses de los clientes. A nivel institucional, me siento orgullosa de haber contribuido a que la igualdad sea hoy un eje transversal dentro del Consejo. Y también de haber defendido el ejercicio de la abogacía, los derechos de mis compañeros y compañeras, de reivindicar mejoras en el turno de oficio, en la justicia de proximidad o de impulsar aquellas reformas que considero necesarias. Como decana y como integrante del Consejo General de la Abogacía Española, mi obligación es defender los intereses de la abogacía con firmeza y compromiso.
5. ¿Qué mensaje da a las jóvenes abogadas que aspiran a ocupar puestos de liderazgo en la profesión?
Les diría que no pidan permiso para ocupar el lugar que les corresponde por talento, capacidad y trabajo. Que estudien y se preparen lo mejor posible para ejercer esta profesión. Que exijan corresponsabilidad real, que cada vez que se encuentren con un obstáculo, lo salven y que, cada vez que se encuentren una barrera, la derriben.




