20 agosto 2026

Ángel Cervantes: «La Cruz de San Raimundo de Peñafort es una medalla colectiva de toda la abogacía toledana»

ÁNGEL JOSÉ CERVANTES MARTÍN

Más de tres décadas de ejercicio profesional y una larga trayectoria dedicada a la representación de la abogacía han llevado a Ángel Cervantes a asumir responsabilidades en distintos niveles de la profesión. Decano del Colegio de la Abogacía de Toledo, presidente del Consejo de la Abogacía de Castilla-La Mancha y presidente de la Comisión de Relaciones con la Administración de Justicia del Consejo General de la Abogacía Española, entiende la concesión de la Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort como un reconocimiento a ese trabajo colectivo.

«No me considero un jurista de prestigio, pero sí un trabajador nato, un currante», afirma con naturalidad. Una definición que encaja con sus más de 30 años en el turno de oficio y con cerca de dos décadas de participación en la vida colegial. Para Cervantes, la distinción no pertenece únicamente a quien la recibe; va más allá de lo personal: «Es una medalla coral, colectiva, de toda la abogacía toledana».

Entiende la representación institucional como la vocación de servicio público. «Siempre me ha gustado poder ayudar e intentar mejorar las  cosas», explica el decano de Toledo, quien considera que, en su trabajo diario, el objetivo es trasladar la voz de la abogacía en asuntos que afectan directamente al ejercicio profesional.

Precisamente, uno de los retos que ocupa actualmente la actividad de la Comisión que preside es la implantación de los nuevos tribunales de instancia, derivados de la reforma organizativa introducida por la Ley Orgánica 1/2025. Desde la Comisión de Relaciones con la Administración de Justicia se está realizando un seguimiento de su funcionamiento en los distintos territorios para conocer las dificultades que están surgiendo y contribuir a que la reforma cumpla sus objetivos.

Al hablar sobre el futuro de la abogacía, Ángel Cervantes tiene clara la presencia de la formación continua. Recomienda a los profesionales que empiezan ese compromiso de reciclaje constante de conocimientos y saber adaptarse a las nuevas tecnologías. La inteligencia artificial, sostiene, «no sustituirá a los abogados», pero sí puede marcar diferencias de competitividad entre los despachos que sepan incorporarla y los que no.

Y, después de más de tres décadas en el turno de oficio, Cervantes sigue considerándolo como una de las experiencias más valiosas de la profesión por lo que supone de ayuda a las personas más vulnerables. Tiene claro que no hay que perder de vista esta función social de la profesión. «Es el mejor máster que puedes hacer en tu vida», asegura.

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