12 marzo 2026
Salvador González subraya que la esencia del ejercicio profesional se sustenta en la confianza entre abogado y cliente

El presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Salvador González, ha subrayado hoy que la esencia del ejercicio profesional se fundamenta en la relación de seguridad entre abogado y cliente. En este sentido, ha insistido en la importancia del secreto profesional y ha recordado que “no es un beneficio del letrado, sino es una condición que posibilita la confianza cliente-abogado”.
Con estas palabras, González ha arrancado su intervención en el acto de inauguración de las IX Jornadas de Deontología, organizadas por la Abogacía Española, en el que ha señalado la importancia de los principios éticos como base de la confianza de los ciudadanos en la abogacía.
“El lema de este encuentro sintetiza perfectamente la esencia misma de nuestra función: Deontología, garantía de defensa. Lo que verdaderamente nos define es la confianza. Y esa confianza descansa, de manera ineludible, en la deontología profesional”, ha afirmado.
En este contexto, ha defendido que la independencia es una condición imprescindible para garantizar el derecho de defensa. “La defensa solo es auténtica cuando es libre y leal”, ha señalado, recordando que la independencia del abogado no es un privilegio corporativo, sino una garantía para las personas.
Asimismo, ha advertido que la credibilidad de la profesión depende del comportamiento de cada profesional. “La abogacía no puede reclamar legitimidad social si no se somete a estándares exigentes de conducta”, ha señalado, aludiendo a la responsabilidad colectiva de preservar la imagen y la función social de la abogacía.
González también ha reivindicado el papel esencial de la ética profesional en el ejercicio del derecho de defensa: “La deontología es el armazón ético que sostiene la función constitucional de defensa. Con deontología, hablamos de verdadera defensa, de abogacía en sentido pleno. Vivimos un tiempo de intensa exposición pública de las profesiones jurídicas. La sociedad exige transparencia, responsabilidad y coherencia ética”.
Las IX Jornadas de Deontología analizarán, durante dos días, los retos actuales del ejercicio profesional, como los límites éticos de la actuación procesal, la gestión de fondos de clientes, el desarrollo de la Ley Orgánica del Derecho de Defensa o el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo jurídico.

Sobre este último aspecto, González ha señalado que las nuevas tecnologías pueden mejorar la eficiencia y la calidad del asesoramiento, pero ha recordado de que el criterio jurídico y la responsabilidad final nunca pueden delegarse en algoritmos, ya que el juicio profesional sigue siendo el elemento esencial de la defensa. “La IA no sustituye a la conciencia profesional. Y esa conciencia, informada, crítica y responsable, seguirá siendo el verdadero fundamento de nuestra legitimidad social”, ha dicho.




