06 febrero 2026
La Abogacía premia el compromiso ético de los Colegios de Alzira, Sueca y Valencia tras la DANA
El Colegio de la Abogacía de Gipuzkoa (ICAGI) ha entregado hoy el Premio “Decano Domingo Arizmendi a la Ética Jurídica”, que cumple su séptima edición, a los Colegios de la Abogacía de Alzira, Sueca y Valencia, en reconocimiento a su destacada actuación institucional y profesional tras la catástrofe provocada por la DANA en octubre de 2024.
El acto contó con la intervención del presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Salvador González, quien puso en valor el papel de la ética y del ejemplo en momentos de especial dificultad social.
“Han recibido hoy este premio tres Colegios de la Abogacía que, cuando más se necesitaba que fuesen Colegio, lo fueron. Cuando más debían ser Colegio, lo fueron. Lo fueron sirviendo. Lo fueron dando lo mejor de sí. Lo fueron volcándose con una sociedad y con una profesión que, ante una catástrofe como la vivida con la DANA, necesitaba de respaldo, de presencia y de solidaridad”, afirmó González, quien destacó que el premio simboliza valores esenciales que sostienen a la profesión y a la sociedad, como “las balizas de la dignidad, del compromiso ético, de la honradez y del ejemplo”.
La actuación de los tres Colegios se tradujo en apoyo directo a las víctimas, respaldo a los profesionales afectados, impulso de la suspensión de plazos procesales y administrativos, y en la solicitud de medidas de apoyo a los mutualistas perjudicados, muchas de las cuales fueron finalmente adoptadas.
El presidente de la Abogacía Española remarcó el ejemplo tan importante que este premio representa: “Hoy por hoy, tal y como están las cosas, tiene un valor incalculable, no solo por lo que transmite, sino por lo que inspira a una sociedad que ha de seguir construyéndose colectivamente”.
González también destacó la relevancia de que sea un Colegio de la Abogacía quien impulse este tipo de condecoraciones, señalando que “reconocer con un premio el valor de la ética jurídica dice mucho de quien es justo merecedor de ello. Pero también lo dice de quien lo otorga”, poniendo en valor el compromiso del ICAGI con los principios deontológicos de la profesión.
Finalmente, González recordó que, aunque ningún premio puede borrar el sufrimiento vivido, sí sirve para preservar la memoria del compromiso demostrado y para reafirmar el sentido último de la profesión: “la ética profesional y la responsabilidad institucional ayuda, es útil y cambia vidas”. Un mensaje que conecta con la razón de ser de los Colegios de la Abogacía y con la necesidad de reforzar la confianza de la ciudadanía en las instituciones, especialmente en tiempos de crisis.




