13 agosto 2026

Emilio Vega Ruiz, una vida dedicada a la abogacía reconocida con la Cruz de San Raimundo de Peñafort

El Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes ha concedido al decano del Colegio de la Abogacía de Guadalajara una de las máximas distinciones del ámbito jurídico español en reconocimiento a su trayectoria profesional e institucional: la Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort.

La concesión de la distinción, creada en 1944, ha sido comunicada por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y pone en valor más de tres décadas de ejercicio profesional y una intensa trayectoria institucional al servicio de la abogacía.

Emilio Vega Ruiz recibe la noticia con “una enorme alegría”, reconoce. “Te hace dar cuenta de que la dedicación y entrega también tienen su recompensa”. Y lejos de considerarla como un punto final, la interpreta como un estímulo para continuar trabajando por la profesión. “Sirve como acicate para seguir en esta línea de trabajo, sirviendo a la abogacía como lo llevo haciendo tantos años”, señala Vega.

Al recordar su trayectoria, destaca el camino construido junto a otros compañeros y compañeras de profesión. “Me acuerdo mucho de quienes me han enseñado, de la gente que ha estado a mi lado y también de mi familia, que ha sufrido ausencias, viajes y muchas horas dedicadas a mi trabajo”, afirma el decano de Guadalajara.

Sin embargo, más allá de los reconocimientos, su mirada sigue puesta en los desafíos que afronta la profesión. Tras más de tres décadas de ejercicio, considera que el principal reto está en el funcionamiento de la Administración de Justicia. “Vivimos momentos muy convulsos”, asegura.

Para Vega, la reforma organizativa de este año no está produciendo los resultados esperados y está generando una justicia más lenta e impersonal. “Se está perdiendo el contacto humano entre los profesionales y la abogacía tiene que seguir luchando por mantener el papel que siempre ha tenido”, señala, porque “quien paga todo esto es el justiciable”. Por ello considera imprescindible que la profesión siga reclamando mejoras que permitan recuperar la eficacia del sistema judicial.

A los jóvenes abogados les envía un mensaje de perseverancia. “Hay que trabajar, estudiar y seguir adelante”. Un consejo que cobra especial relevancia en un contexto marcado por la convivencia con la inteligencia artificial. Una herramienta que, considera, puede aportar importantes ventajas, especialmente para los profesionales con más experiencia, pero que insiste en que nunca deben sustituir el criterio jurídico. “La inteligencia artificial es un complemento fantástico, pero no puede tomar decisiones por nosotros. La última palabra siempre tiene que ser del abogado”, afirma Emilio Vega.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Alcalá de Henares, es decano del Colegio de la Abogacía de Guadalajara desde 2012. Además, preside la Unión Profesional de Guadalajara y forma parte tanto del Consejo Regional de la Abogacía de Castilla-La Mancha como del Consejo General de la Abogacía Española, donde preside la Comisión de Coordinación de Consejos Autonómicos y es miembro de las comisiones de Presidencia y Permanente.

Emilio Vega Ruiz concluye de manera sencilla que, con su trabajo, quiere que se le recuerde “no como un gran abogado, sino como un buen compañero, siempre al servicio de los demás”.

Comparte: