08 mayo 2026
Abogacía Española defiende la importancia de los abogados en la transformación jurídica de las empresas

Abogacía Española ha reivindicado el papel esencial de sus profesionales en materia mercantil y concursal en la construcción de un entorno económico sólido, como garantes de la seguridad jurídica y motores de la competitividad empresarial.
Así lo ha destacado el presidente de Abogacía Española, Salvador González, durante la celebración del III Encuentro Nacional de Secciones Colegiales de Derecho Mercantil y Concursal, que ha tenido lugar este jueves y viernes, en A Coruña.
En un contexto marcado por la globalización, la incertidumbre económica y los profundos cambios normativos, González ha defendido la importancia de la labor de los abogados. “La empresa española solo será competitiva si cuenta con un marco normativo previsible y una abogacía capaz de liderar su transformación estratégica, equilibrando la protección del crédito con la irrenunciable función social de la empresa”, ha señalado.
Bajo el lema El derecho que transforma la empresa, durante dos días se han analizado las normas desde la construcción del diálogo, donde la misión de la abogacía “trasciende la mera aplicación técnica de la norma”, ya que “traduce el lenguaje del legislador al idioma de la solvencia”, como ha afirmado González.
Durante el encuentro se ha puesto el foco en el papel de las normas como motor de transformación, y se ha debatido sobre los retos del derecho concursal, la ley de la segunda oportunidad, la insolvencia o los desafíos tecnológicos en la era de la inteligencia artificial. Asimismo, dentro del recorrido mercantil, se ha abordado la aplicación de los MASC, los pactos parasociales, la sostenibilidad y las directivas de la Unión Europea, entre otros asuntos.
En la apertura de la segunda jornada de este encuentro, González ha resaltado algunas de las normas que modifican la realidad de las empresas, como el Real Decreto-ley 5/2023, el Real Decreto 814/2023 y la Ley 16/2022.
El presidente de la Abogacía ha mencionado también herramientas como los Planes de Reestructuración o el Procedimiento Especial para Microempresas, que se perfilan como instrumentos clave para anticipar situaciones de insolvencia; y persisten desafíos relevantes, especialmente en materia de segunda oportunidad, donde la inseguridad jurídica en torno al crédito público continúa generando incertidumbre y limita la eficacia del sistema.
En este escenario, el papel de la abogacía cobra una dimensión, de “garantía pública, “aún más tras la Ley Orgánica del Derecho de Defensa de 2024, que consagra a los Colegios y a su Consejo General no solo como entes representativos, sino como el escudo que ampara al profesional para que este pueda, a su vez, proteger a la ciudadanía”, ha recalcado Salvador González, poniendo también en valor la participación activa de la abogacía en el desarrollo normativo, como es el caso del futuro Reglamento de la Administración Concursal, muestra del compromiso del sector con la mejora continua del sistema jurídico.
González también ha subrayado que el futuro de la profesión está marcado por la digitalización y la sostenibilidad. La obligatoriedad del uso de herramientas tecnológicas en ámbitos como el depósito telemático o la firma electrónica redefine el ejercicio profesional, o la incorporación de criterios ESG, introducen nuevas exigencias legales en la gobernanza empresarial. En este contexto, el abogado se convierte en un asesor integral, capaz de combinar conocimiento jurídico, tecnológico y ético.
“La calidad del sistema jurídico no depende únicamente de la sofisticación normativa, sino del compromiso y la integridad de quienes lo aplican”, ha concluido González.




