Traductor de Google

Únete
Exposición 11 vidas 11 maletas - Nya Thierry ©Cáritas

Nya Thierry

Camerún

Un cuerpo lleno de heridas y golpes

Vidas_07-01

Nya Thierry sabe lo que es trabajar desde que fue un niño huérfano. Cuando él mismo fue padre, la vida se le complicó y decidió buscar en Europa lo que no ganaba en Camerún para alimentar a su hijo. Salió de casa el 7 de agosto de 2012, con 30 años. Su madre le dio una foto de los dos, que luego perdería en el mar, y un collar que lo acompañó todo el viaje.

En tren, autobús o caminando noches enteras, llegó a Nigeria, donde la policía le quitó lo poco que tenía. Durmió en la calle, trabajó como albañil, vio cómo una bomba de Boko Haram sembraba el terror y, por primera vez, pensó en regresar.

Tras dos semanas de trabajo, caminó hasta la frontera con Níger y de nuevo tuvo que pagar a la policía.

En Níger veía cada día a decenas de niños pidiendo algo para comer. El calor era insoportable y no había agua, ni comida, solo una inmensa pobreza. Y otra vez pensó en volver. Trabajó en la cocina de un restaurante y luego recogiendo latas y envases para que los tuareg le ayudaran a cruzar el desierto. Así llegó a Argelia, donde siguió trabajando. Caminó hacia Marruecos, de noche para esquivar a la policía, y subió a un tren en marcha que lo llevó a Nador. Al monte Gurugú. Intentó entrar en España nueve veces. Tiene el cuerpo lleno de heridas: de la valla, de los golpes de la policía, de las caídas. Una vez se rompió una pierna que le curaron con tablas y vendas. Tardó más de tres meses en volver a caminar. Desesperado, intentó entrar a nado, sin saber nadar, por Ceuta. Eran 30. Se ahogaron siete.

El 10 de agosto de 2014, cuando Salvamento Marítimo lo rescató de una barca de plástico en la que, con otras 11 personas, había pasado toda la noche después de dar 200 euros a la policía marroquí, pensó que por fin podría trabajar y mandar dinero a casa. Pero estuvo casi una semana detenido en Tarifa y otras dos en el CIE de Aluche. “No entendía nada. Nunca he robado, no he hecho daño a nadie. Después de Boko Haram, el desierto, casi dos años en Marruecos, saltando la valla, echándome al mar…lo más difícil es el CIE”, dice.

Hoy, en Torrelavega, solo va al trabajo, a la parroquia, a clase…Y espera el día en que, al fin, pueda tener papeles.

maletA5

La mirada de un niño:

La mirada de un niño - Cáritas

®Arush, 7 años

 

YO ACUSO: HELENA MALENO

Los textos “Yo acuso” han sido solicitados por el Consejo General de la Abogacía Española y se han asignado aleatoriamente

Helena Maleno

Las violencias empujan la barca hacia el centro del mar. La sacuden bruscamente una y otra vez. Pasean los miedos en forma de vómito por las bocas de los hombres, las mujeres y los bebés. El dolor se agarra a las rodillas, sale de las gargantas disfrazado de grito y entumece los brazos. Canta el horror en el silencio de rezos de distintas lenguas.

Y es que dicen las injusticias haber hecho un pacto con el diablo que habita en el MareNostrum.

Pero inquieta y suave se ha deslizado la solidaridad hasta la barca, como un susurro dulce va apartando las olas, haciendo brotar los milagros.

Alimenta el amor las manos que se entrelazan y calman con caricias rostros y cabellos.

Y por fin la fe y la esperanza se abrazan a los corazón es como si hubiese llegado el ansiado mañana.

Helena Maleno, activista de DDHH experta en migraciones. Premio Nacho de la Mata del Consejo General de la Abogacía 2015

Exposición 11 vidas 11 maletas - Nya Thierry ©Cáritas

icono-twitter

Twitter

icono-facebook

Facebook

icono-linkedin

LinkedIn

icono-email

Email