08 mayo 2018

La Comisión Europea propone un presupuesto moderno para una Unión que proteja, empodere y vele por la seguridad

La Comisión Europea ha propuesto un presupuesto nuevo, pragmático y moderno a largo plazo para el período comprendido entre 2021 y 2027.

Se trata de una respuesta honesta a la realidad actual y a la expectativa de que Europa desempeñe un papel más preponderante en la seguridad y la estabilidad mundiales, en un momento inestable en el que el Brexit va a tener una incidencia considerable en nuestro presupuesto. La propuesta de hoy responde a este doble desafío por medio de recortes en el gasto y, en la misma medida, de nuevos recursos. La financiación de las principales prioridades de la Unión, incluidas las nuevas prioridades, se mantendrá o se reforzará, lo cual lleva inevitablemente a recortes en otros capítulos. Ante este complicado reto, es el momento de actuar con responsabilidad. La propuesta de presupuesto presentada hoy es, por tanto, focalizada y a la vez realista.

La propuesta de la Comisión ajusta el presupuesto de la Unión a sus prioridades políticas, tal y como se reflejaron en la agenda positiva establecida por el presidente Jean-Claude Juncker en su discurso sobre el estado de la Unión de 14 de septiembre de 2016 y acordada por los dirigentes de la EU-27 en Bratislava el 16 de septiembre de 2016 y en la Declaración de Roma de 25 de marzo de 2017. Centrándose en aquellos ámbitos en los que la Unión está mejor situada para alcanzar resultados, este es un presupuesto para una Europa que proteja, empodere y vele por la seguridad.

Sobre la base de las propuestas hoy presentadas, la Comisión someterá, en las próximas semanas, propuestas detalladas sobre los futuros programas financieros sectoriales.

La decisión relativa al futuro presupuesto a largo plazo de la UE pasará entonces al Consejo, que deberá pronunciarse por unanimidad, con la aprobación del Parlamento Europeo. La gestión de los tiempos será crítica. Las negociaciones sobre el presupuesto a largo plazo de la UE han sido demasiado largas. Como consecuencia de ello, los principales programas financieros han sufrido retrasos y se han aplazado proyectos con un verdadero potencial para estimular la recuperación económica.

Por lo tanto, se deberá conceder la máxima prioridad a las negociaciones de forma que pueda alcanzarse un acuerdo antes de las elecciones al Parlamento Europeo y de la cumbre de Sibiu prevista para el 9 de mayo de 2019.

 

Fuente: http://europa.eu/rapid/press-release_IP-18-3570_es.htm

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