20 abril 2017

¿Sufren los abogados un déficit de atención?

Berta Santos Por Berta Santos
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Después de una larga jornada de camino a casa repasas cómo ha sido tu actividad en el despacho. Has tenido una maratoniana jornada entre juicios, reuniones, llamadas, correos electrónicos y asistencia a jornadas de actualización profesional. Todo ello supone un gran desgaste para ti y te lleva a pensar que, tras haber disfrutado de unos días de vacaciones, vuelves a necesitarlos.

Además de todo ello, la tecnología dificulta aún más que tu quehacer diario pueda desarrollarse de una forma pausada y sin tener la sensación de estar apagando un fuego tras otro, sin posibilidad de descanso y funcionar durante todo el día con el piloto automático activado.

MindfulnessComo abogado tu tiempo es oro y lo que deseas es poder realizar el mayor número posible de tareas para convertirte en un abogado más eficiente y productivo.

Sin embargo, la atención es limitada e incrementar las tareas puede llevarte precisamente al efecto contrario. Quizá te has olvidado de guardar el documento cuando llevabas escritas más de 50 páginas de demanda, o no has recordado una cita con un compañero o un cliente o incluso, en los casos más graves, puedes haberte pasado un plazo que no tenías controlado.

El déficit de atención para el abogado es una conducta a evitar. Pero, ¿realmente es posible que puedas desarrollar tu actividad sin caer en las redes del estrés del despacho?

En mi opinión, sí es posible siempre que desees desarrollar tu capacidad de atención plena y sobre todo, seas capaz de darte cuenta que no es digno de orgullo el quedarte trabajando los fines de semana o hasta altas horas de la noche.

La solución a todo ello ha surgido con la aparición del “mindfulness” o la atención plena. Según el Dr. Jon Kabat-Zinn –creador de este concepto-  el “mindfulness” podría definirse como la “consciencia que aparece al prestar atención deliberadamente en el momento presente y sin juzgar a cómo se despliega la experiencia momento a momento”.

Por tanto, el concepto de practicar la atención plena en el despacho supondría mantener dicha atención en nuestra respiración y en las actividades que estamos realizando, observar sin juicio nuestras respuestas a situaciones estresantes, para mantener la calma y generar un ambiente de armonía.

Es inevitable que cuando vives una situación estresante en el despacho, dicho estrés vaya contagiándose rápidamente a otros compañeros, secretarias y hasta incluso a los clientes. Como integrante del despacho es muy importante que seas consciente de tu impacto y de tu responsabilidad para poder crear un buen ambiente de trabajo.

¿Qué ventajas puede suponer para ti practicar la atención plena en tu actividad diaria?

  • Mejorar tu relación con el entorno del despacho y los clientes.
  • Aumentar tu productividad y efectividad.
  • Entrenar habilidades de inteligencia emocional y mentalidad positiva

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Además de las ventajas, ¿cómo puedes poner en práctica la atención plena en el despacho?

  1. Aceptar el estrés y solucionarlo

Conocer cuáles son las conductas que producen el estrés. Observar los pensamientos y las situaciones que desencadenan tu estrés, no tanto para justificarlos sino para encontrar la solución a tu estado. Ten presente tus pensamientos negativos y cómo culpas a secretarias, abogados juniors, al juez o incluso al cliente de la situación que ha desencadenado el estrés.

  1. Tomar un descanso

Darte la oportunidad de tomarte un respiro para llevar precisamente la atención a tu respiración, con el objetivo de clarificar tus pensamientos, mejorar el enfoque de un determinado asunto y recuperar energías para afrontarlo.

  1. Sintonizar con las distracciones

En el despacho pueden producirse distracciones con las conversaciones telefónicas de otros compañeros, salidas y entradas de los clientes, correos electrónicos, teléfonos móviles. Prestar atención a las distracciones es una buena forma de evitar que puedan influir en tu trabajo de forma negativa. Comenzar a observar esos efectos es el primer paso para eliminarlos.

 Generar armonía con el resto de personal del despacho

Tradicionalmente se dan conflictos entre el personal de soporte del abogado o incluso compañeros y clientes, por no respetarlos y tomarlos en consideración. Como abogado no estás trabajando solo, por tanto, es importante cuidar a tus colaboradores y, por supuesto, a tus clientes. No puede ser una excusa el “tengo un mal día” o “he perdido un juicio” para no sonreír y dejar que tu estado de ánimo influya a tus colaboradores.

  1. Observar tu “piloto automático” y desactivarlo

Cuando un juicio o una reunión con un cliente no se desarrollan de la forma en que habías previsto supone un desequilibrio en tu estado de ánimo.

Seguramente tienes un cliente o un compañero que te irrita. ¿Cómo podrías escucharlo sin juicio e interactuar con él como si fuera la primera vez? Muchos de los conflictos en el despacho se producen por esa falta de entendimiento o de pérdida de objetividad entre compañeros.

Ocúpate del momento presente, elimina tus juicios e ideas preconcebidas y en ese momento podrás comprender mejor a esa persona y estar en mejor predisposición para ayúdalo. 

  1. Mantener un equilibrio adecuado con la tecnología

Procura desconectar el teléfono móvil en ciertos momentos del día y aumentarás tu creatividad y productividad.

En definitiva, todos estos recursos pueden ayudarte a sobrellevar mejor tu día a día y a no tener esa extraña sensación de necesitar de nuevo vacaciones, cuando apenas hace unos días que las has disfrutado. De ti depende tomar la responsabilidad de mejorar tu productividad y centrar tu atención en cada una de las tareas a realizar durante el día.

Berta Santos
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