07 septiembre 2016

Cambio climático. ¿Se acuerdan?

Como andamos enfrascados en nuestros debates parlamentarios nacionales, hay algunas cuestiones que ocurren en el resto del mundo que aquí pasan un tanto desapercibidas.

Me refiero a la ratificación por parte de EEUU y China del Acuerdo sobre cambio climático de la Cumbre de París (COP 21).

Para que el Acuerdo entre en vigor, es necesario que al menos lo ratifiquen 55 países que en total supongan el 55% de las emisiones globales de CO2. Hasta el momento, sólo una veintena de países lo han ratificado, de modo que el impulso de Estados Unidos y China supone un gran avance para la culminación del mismo. Como han destacado los medios de comunicación, ambos países son responsables de casi el 40% de las emisiones de CO2.

España, por su especial situación de Gobierno en funciones, tampoco lo ha ratificado. No estaría mal que las Cortes españolas transmitieran un mensaje a la ciudadanía empezando a manejar la palabra acuerdo y todos los grupos propusieran, a pesar de sus diferencias, la ratificación del Acuerdo de París. Así sólo el nuevo Gobierno lo único que tendría que hacer es llevar a cabo las medidas oportunas.

La gravedad del problema del cambio climático fuera de España se pone en evidencia constantemente. Así, el ex secretario adjunto del Tesoro de los Estados Unidos, profesor de Economía en la Universidad californiana de Berkeley decía el pasado domingo 04 de septiembre en El País: “Si no actuamos ahora para frenar y revertir las tendencias térmicas globales, el cambio climático será el fantasma que acechará el mundo después de 2080, en este caso nuestros bisnietos tendrán poco que agradecernos”.

El Papa Francisco también recientemente decía: “La tierra grita y los gobernantes tienen la obligación de escucharla”. Y añadía: “Cuando se maltrata la naturaleza se maltrata también a los seres humanos”. Culminaba diciendo: “La economía y la política, la sociedad y la cultura, deben ser urgentemente reorientadas hacia el bien común, que incluye la sostenibilidad y el cuidado de la creación”.

El término cambio climático no parece prodigarse mucho en los medios de comunicación nacionales.  Ayer (6 de septiembre de 2016) algunos periódicos recogían que la Agencia Española de Meteorología (AEMET) considera el clima algo extraño ante la cercanía del otoño. Asimismo señala como poco usual que algunas ciudades españolas estén rebasando los 40 grados en este mes de septiembre cuando nos estamos aproximando el otoño y no empezando el verano como parece indicar el termómetro.

Seguiremos insistiendo en que la Constitución Española recoge en su artículo 45 el derecho al medio ambiente, pese a que nuestros legisladores lo ignoran y que la actitud del Ministerio denominado de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (verán que este término va en último lugar) es acorde a lo que puso de manifiesto Greenpeace cuando llevó a cabo una manifestación delante del mismo en el que solicitaba su cierre y venta del edificio por cese de su actividad.

 

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