03 enero 2013

Luchando contra el desempleo

Ya lo decía Alberto Andreu en la jornada sobre Responsabilidad Social Corporativa (RSC) organizada por Expansión a mediados del año que acabamos de finalizar: «O somos capaces de que la RSC ayude a salir de la crisis económica o se la incluirá dentro de las partidas susceptibles de recortar por ser un gasto difícilmente asumible». Y para salir de la crisis, uno de los aspectos que destacaba como clave, y en el que la RSC debería contribuir a solucionar, es el del paro.

En línea con este planteamiento, tenía lugar hace unos días en Madrid la jornada titulada ‘La comunicación y la responsabilidad corporativa como ejes estratégicos para crear y mantener empleo’ donde expertos procedentes de grandes empresas, pymes, sindicatos y asociaciones de autónomos compartieron cómo desde sus respectivas entidades se potencia la creación y el mantenimiento de empleo.

En la medida que una organización tiene integrados los criterios de RSC en su gestión y cadena de valor y comunica de forma eficiente, tanto interna como externamente, cuenta con una cierta garantía de sostenibilidad económica y social, lo que tiene su consecuencia directa (y positiva) sobre el empleo. Y es que, como afirmaba Ricardo Trujillo de Forética en la jornada, que fue organizada por la Asociación de Directivos de Comunicación, «la RSC da respuesta a las inquietudes de los consumidores, otras empresas, los empleados, las administraciones públicas y el entorno social», por lo que mejora la competitividad, la atracción y retención del talento y la innovación, conceptos esenciales todos ellos para la consecución de la mencionada sostenibilidad empresarial.

Según José Luis Fernández, secretario de Relaciones Institucionales y Comunicación de la Unión Sindical Obrera (USO), «la RSC puede ayudar a frenar la hemorragia de destrucción de empleo y mantener el empleo en condiciones de calidad». Pero también sirve para impulsar el empleo, especialmente de colectivos más vulnerables, y el emprendimiento lo, a su vez, repercute en la generación de trabajo. Este es el caso de las asociaciones de autónomos (como UPTA o ATA) o de los consejos generales y colegios profesionales que están desarrollando interesantes iniciativas en este sentido: viveros o incubadoras de empresas, planes de empleo y empleabilidad, seminarios y cursos para emprendedores y un largo etcétera.

Pero, por otro lado, cuando no queda más remedio que recortar en personal, como afirmó el director general del Trabajo Autónomo de la Economía Social y de la RSE del Ministerio de Empleo, Miguel Ángel García, «se puede ser socialmente responsables incluso despidiendo si se ponen en práctica planes de recolocación y criterios objetivos» o a través de la «reestructuración responsable», concepto que Marcos González, director general de Media Responsable, puso sobre la mesa al hablar de los retos de la RSC en materia de recursos humanos.

Durante el encuentro quedó patente el papel que juegan la RSC y la comunicación en la creación y el mantenimiento del empleo, materia de vital importancia para la recuperación económica de nuestro país que espero que en este año que ahora empezamos haga, por fin, su aparición aunque sea por una esquinita… ¡Feliz 2013!

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